Hoy en día se habla de que mucha gente solo piensa en si misma, olvida al resto, se encierran en su mundo, mirándose el ombligo... o lo que dicen que es lo mismo, abandonandose a la autocomplacencia y al egocentrismo.

Con este cúmulo de propiedades en una persona determinada, todo lo que no sea uno mismo, todo lo que esté relacionado con otros, es un fracaso en potencia.

Aunque habría una remota posibilidad de que ese fracaso no llegase a producirse, que solo permaneciera latente, y es que esos "otros", formaran, de alguna manera, parte del sujeto egocéntrico, parte de su mundo, del mundo que esta a su servicio para satisfacerlo, que le debe algo.

Se mire por donde se mire, hay gente que es así, y eso no es demasiado positivo. Entonces toca detenerse y reflexionar...

En conclusión, y para acabar, una frase de cosecha propia, que se me ha ocurrido mientras escribía este post: "Olvidarse de uno mismo es malo, pero acordarse en exceso, también"...