Muchas personas no dominan el perdón, no saben perdonar, o simplemente no les da la gana. Sus razones tendrán. Pero los que saben perdonar y perdonan, saben lo positivo de esa acción tan simple, porque lo pasado, pasado está, y ya no se puede hacer nada por cambiarlo.

El aparcar el rencor, el odio, o las ganas de venganza, pueden aparcar también la tristeza por el hecho ocurrido, es acabar con el resentimiento. El perdonar no es hacer como si nada hubiese pasado, ni es olvidar el hecho... simplemente dejarlo a un lado, no echar más leña al fuego...

Y si aún así, no te convence el hecho de perdonar, lee lo que decía Oscar Wilde "Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más"...