De vez en cuando se me escapa, y digo que soy una persona tímida, y cuando me oyen, unos me lo recriminan y otros me miran con cara de circunstancia.

Soy tímido, bastante tímido. He experimentado el enojo de ponerme rojo como un tomate con cierta frecuencia. Nunca he tenido la desenvoltura ni el aplomo que caracterizaban a otros, aunque lo deseara. No quiero expresarme mal, no es una timidez enfermiza ni mucho menos, pero me ha llegado a afligir y a “marginar”. Nunca no he dejado de hacer nada que creyera necesario por culpa de la timidez, pero siempre lo hago sin la naturalidad propia de los que no son tímidos.

La falta de seguridad, el miedo al fracaso, el miedo a no ser bien recibido... todos estos temores son síntomas de la timidez. Pero no se nace con estos miedos, sino que uno los va adquiriendo a medida que se enfrenta a nuevas situaciones.

Y todo esto hace que no pueda relacionarme (conocer gente nueva, entablar amistades, etc.) plenamente, y sinceramente, jode bastante.