Ayer, paseando, escuche de fondo una música de estas que con su repetitivo ritmo llegan a marear. Era reggaeton, este estilo de música que se puso de moda estos últimos veranos. La mayoría de letras hablan de juergas, violencia, dinero fácil y sexo todavía más fácil. No me gusta generalizar, pero muchas de las canciones llevan mensajes de este tipo y hay que reconocerlo. La que escuche decía algo así como:

Y si ella se porta mal:
¡Dale con el látigo!
...
Por delante
Por detrás
Por delante
Por detrás
Pa que te duela
...
Si la trato bien
Me dice estúpido,
Tú sabes que me gusta
Que me des con el látigo.

Letras machistas, que tratan a la mujer como un mero objeto, y la dominan hasta formas insospechadas. O también de violencia no solo a las mujeres, sino violencia en general, con frases como: “Si te pasas, te corto con la Gillette”, o algo así.

Aquí va otra, muy escuchada este verano, y que habla de una mujer que esta todavía enamorada de su agresor:

Pobre diabla se dice que se te ha visto por la calle vagando
Llorando por un hombre que no vale un centavo
Pobre diabla llora por un pobre diablo
Él no te valorizó nunca y nunca lo hará
Él sólo te hizo llorar, pero tú lo amas
que no te valorizó, y con un beso te hechizó, él sólo te utilizo
y hasta te embarazó.

Pero no solo el reggaeton habla así, canciones más pop como está, también hablan de sometimientos de las mujeres hacía los hombres. Seguro que la recordareis, participó en un conocido festival de la canción:

No tengo ganas de salir,
No tengo ganas de comer
No tengo ganas...
Tú me dominas con sólo mirarme
Y no hacen falta cuerdas para atarme.
Soy una fiera
Que aunque la reja le abran,
Nunca escapa de la jaula
Por amor.
Brujería...

La mujer protagonista de la canción se somete, ella misma, por amor. Una idea equivocada de lo que es el amor.

No se le puede achacar a este tipo de letras la violencia de género, ni la violencia en general, porque sino ya tendríamos que ampliar la responsabilidad a los videojuegos, las películas, etc. Pero de cualquier modo, todas estas maneras de entender las relaciones y la vida en general, penetran en las mentes y las pueden ir configurando, para mal obviamente.

P.D.: Gracias Gemma.